Café o té, beneficios, riesgo y compuestos activos de estas bebidas
¿Café o té? Compara los beneficios, riesgos y compuestos activos que tienen estas dos bebidas para la salud, elige la mejor opción según la ciencia. ¡Descúbrelo aquí!
CORAZÓNANTIOXIDANTESSUEÑO
Dianelis Fernández Mena
11/17/20253 min read


Café. Composición y principios activos
El café es una bebida que contiene una amplia variedad de compuestos bioactivos. Entre los más destacados se encuentran los ácidos orgánicos, como el quínico, caféico, ferúlico y, especialmente, el ácido clorogénico.
La cantidad de ácido clorogénico en el café puede variar entre el 1,4% y el 14,4%, una taza aporta aproximadamente entre 15 y 325 mg de este compuesto, con un promedio estimado de 200 mg por taza de café americano, por tanto, una persona que consume grandes cantidades, la ingesta diaria puede oscilar entre 0,5 y 1 gramo.
Los ácidos clorogénicos incluyen diferentes formas, como los cafeoilquínicos, feruloilquínicos, p-cumaroilquínicos y dicafeoylquínicos (Clifford 1998, 2000) y el contenido de ácido clorogénico presente en el café puede modificarse según el tipo y grado de tostado.
La cafeína es otro de los principales principios activos del café y la responsable de sus efectos estimulantes sobre el sistema nervioso central. Su concentración depende del tipo de grano, el método de preparación y el tamaño de la porción, pero una taza de café americano suele contener entre 60 y 120 mg de cafeína. Este alcaloide actúa como antagonista de los receptores de adenosina, lo que disminuye la sensación de cansancio y mejora la concentración y el estado de alerta. Además, la cafeína puede aumentar temporalmente la presión arterial, estimular el metabolismo y favorecer el rendimiento físico y mental. No obstante, el consumo excesivo puede provocar insomnio, nerviosismo o taquicardias en personas sensibles.
El café aporta una combinación única de compuestos antioxidantes y estimulantes, siendo el ácido clorogénico y la cafeína los más destacados por sus efectos sobre la salud y el bienestar.
Té. Composición y principios activos
Las hojas de té contienen polisacáridos, aceites esenciales, alcaloides como la teobromina y la cafeína, así como polifenoles que ofrecen efectos antioxidantes y estimulantes. El té verde destaca como el más saludable debido a su alta concentración de estos compuestos, mientras que la eficacia disminuye a medida que el té es más oscuro.
El té también contiene un aminoácido, la L-teanina (γ-glutamiletilamida), que se distingue por sus propiedades relajantes y por mejorar la atención, la memoria y la capacidad intelectual. Los flavonoides y taninos aportan efectos antiinflamatorios, antialérgicos, antibacterianos, fortalecen las venas y protegen frente a infecciones. Además, el té es astringente, diurético, protector hepático y cardíaco, y posee propiedades anticancerígenas. Sin embargo, su consumo excesivo puede causar insomnio, aunque contiene menos cafeína que el café o las bebidas de cola.
Té verde y el flúor: un equilibrio entre beneficio dental y riesgo por exceso
El té verde contiene de manera natural fluoruro, un ion que las plantas absorben del suelo y que se concentra especialmente en las hojas más viejas, este mineral contribuye a la remineralización del esmalte dental y ayuda a prevenir la caries al inhibir la acción de bacterias orales.
La concentración de fluoruro en la infusión varía según la edad de la hoja, la composición del suelo, la calidad del agua utilizada y el tiempo de remojo; un tiempo de infusión más prolongado y el uso de aguas con alto contenido de fluoruro pueden incrementar significativamente la dosis ingerida. Se recomienda no ingerir más de cuatro tazas al día y utilizar agua con bajos niveles de fluoruro o agua filtrada, limitar el tiempo de reposo de las hojas a dos o tres minutos y alternar con otras infusiones bajas en fluoruro.
Otras fuentes de cafeína y ácido clorogénico
Además del café y el té, la cafeína está presente de forma natural en el cacao y sus derivados (chocolate negro, cacao en polvo), en las semillas de guaraná (Paullinia cupana), el mate (Ilex paraguariensis), el limón (Citrus limon), el pomelo (Citrus paradisi) y el naranjo (Citrus sinensis). Estas fuentes pueden consumirse de forma natural o encontrarse en bebidas energéticas y suplementos dietéticos diseñados para mejorar el rendimiento cognitivo o deportivo.
El ácido clorogénico, aunque se asocia principalmente al café, está presente en una amplia variedad de frutas y hortalizas, como manzanas, peras, berenjenas, tomates, papas y bayas (arándanos, fresas). Otros vegetales ricos en este polifenol incluyen alcachofas, escaramujos y zanahorias, aportando beneficios antioxidantes, antiinflamatorios e hipoglucemiantes que contribuyen a regular el metabolismo.

Descubre el poder de la naturaleza para tu bienestar.
© 2025. Gutfer. Todos los derechos reservados
